7 ene. 2013

Phar-al-Groth (II de V)

NUESTRA GALAXIA, NUESTRO HOGAR

Comenzaré hablando brevemente acerca de mi pueblo, veamos: Pharen Tzá es el nombre designado a nuestros padres, nuestras madres, nuestros hermanos y nuestras hermanas, (“la Especie” en Esperanto), y todo lo que vive al margen de nosotros es nuestro, por supuesto. Somos seres bien proporcionados, y nuestro gentilicio es homónimo (“Pharen”), somos esbeltos, muy bellos, de piel violácea, y manos prominentes, casi tan grandes como nuestros pechos... incomparables, ciertamente. Nuestra casa y planeta, Pharmaren, es una ecumenópolis tecnológica perfectamente diseñada y acabada, creada en los tiempos de la Primera Unión, y a su vez, es el centro neurálgico y capital de nuestro sistema solar, de nombre Plinium.

Existen tres sistemas solares en nuestra Galaxia: Trangor, Lorbin y el ya citado Plinium. Cada una de ella encierra varios planetas con sus respectivos, satélites y estrellas, capitales de galaxia y, por supuesto, todas giran en rotación alrededor de su propio Ok'hol (un “Sol”, para entendernos mejor...) que les da la vida y la luz. La mayoría de los planetas de los tres sistemas solares están a una distancia perfecta de cada Ok'hol para albergar la vida, aunque algunos de ellos están relativamente cerca y lejos de los mismos. Pharmaren es un planeta árido, de tierra volcánica y lleno de desiertos de rocas, en su mayoría (es uno de los cercanos al Ok'hol), y ha sido posible habitarlo desde Uniones atrás gracias a la gran cúpula hecha de Férrenor, material transparente y resistente, obtenido por nuestros antepasados y utilizado para construir la gran atmósfera artificial que nos protege.

Claro que estos tres sistemas solares (posicionados más o menos triangularmente) no son independientes del todo, ya que en conjunto (includos los Ok'hols) giran en torno a un punto central, en el cual no hay ni planeta, ni estrella, ni tan siquiera otro “Sol”, no hay nada... bueno, sí; es tan sólo un punto, ciertamente es... es “Phar” (en Esperanto podríamos llamarle “la Materia”, “la Partícula”); es... nuestro dios. Hablemos un poco de Él.


LA CREENCIA Y LA FE: UNA FE CIENTÍFICA

No te abrumes, no... la concepción de dios no es enteramente espiritual o religiosa (al menos no para todos nosotros). Para muchos Pharen Tzá es un ideal arcaico de fe, un vestigio funesto desde la Primera Unión, que aún se ha conservado, miles de años después, repleto de numerosas escisiones, cofradías y cosmovisiones diferentes acerca de Phar. Para otros tantos, es tan sólo un punto en el espacio, inverosímil, ¡increíble!, pues del cual, misteriosamente, nacieron los Ok'hol y su luz, los planetas y estrellas y, por supuesto, la vida sobre ellos.

Para comprenderlo del todo podríamos decir, científicamente, que es una coordenada en el espacio, la “Coordenada Central” la nombran muchos, es el “Eje” de nuestra Galaxia y los tres sistemas solares existentes. ¿Cómo sabemos que es el origen de nuestra vida?, os preguntaréis... Bien. Muchos viajes se han dirigido a ese punto, naves y convoyes espaciales en busca de la posición, en pos de su exploración, pero... contra todo pronóstico, jamás se ha podido llegar físicamente a él, es decir, a medida que cualquier nave se acerca a Phar, la concepción del tiempo se adelanta drástica y exponencialmente, mejor dicho... infinitamente exponencial... ¿Llegas a imaginarlo? ¿Acaso puedes?

Tripulaciones y naves “pasan” su vida más deprisa cuanto más cerca de la Coordenada Phar están. Si cualquier ser vivo estuviera, por ejemplo a unos treinta ok'holems, que en términos estándar serían aproximadamente unos diez millones de años (sí, el punto Phar está “algo” alejado de los tres sistemas), su vida pasaría el doble de rápido, envejecería doblemente... Ya te he dicho que es infinitamente exponencial ¿aún no lo entiendes?...: Si el mismo tripulante se adentrara una cienmillonésima parte de un ok'holem en la misma dirección viviría una fracción de segundo desde ese momento... mejor dicho... su vida pasaría en tal cantidad, tan rápidamente... ¿Asombroso, verdad? Por esta razón es imposible llegar a la Coordenada.

La parte más “espiritual” de esta concepción afirma que, si hipotéticamente pudiéramos acceder a tal posición espacial (llegar a ver con los ojos a Dios, a Phar), la acción se revertiría, creando condiciones perfectas para la creación de vida, un espacio sin tiempo, una contradicción utópica, no es fabuloso. Creer esto es la fe. Y yo lo creo.

Pero, volvamos a uno, no por ser pretencioso, aunque hablaré de ciertas cosas que me atañen, primero.

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